Cartografías de la inversión. Entrevista con Susana Vargas

A pesar de que los estudios sobre monstruos y subalternos se han hecho famosos en los últimos años, sobre todo de la mano de Gayatri Spivak, Judith Butler, Foucault y otros, en español, creo, faltaba un libro como Mujercitos, la investigación que acaba de editar Susana Vargas por la editorial RM en México y España. Un libro que piensa el papel del “invertido” dentro del imaginario social y las cartografías de deseo mexicano (y latinoamericano) de la segunda mitad del siglo XX. Para saber más sobre este discurso que a la vez es foto y jouissance, conversamos con ella.

Carlos A. Aguilera: ¿Cómo surge Mujercitos?

Susana Vargas: Mujercitos, el libro, surge de mi necesidad de dar a conocer las fotografías de la revista mexicana Alarma! como documento histórico. Durante mi trabajo doctoral titulado “Alarma! Mujercitos performando el género dentro de un sistema sociocultural pigmentocrático” me enfoqué en más de dos mil números de la revista de 1963 a 1986. Debido a que un libro de investigación académica no permite tantas fotografías y está dirigido a un espacio más específico, decidí hacer un libro sólo de fotografías con poco texto y dirigido a un público más general. Además, considerando que México es el segundo país en las Américas con más crímenes de odio y discriminación, el libro trata de continuar la subversión que los verdaderos Mujercitos empezaron.

Subrayas el papel de Alarma! a la hora de mostrar las fotos de los mujercitos como un “sitio de resistencia y subversión”, sin embargo, cada número venía también lleno de insultos, mofas, y una casi cómica (por triste) condena moral… ¿Cómo conciliar estos dos discursos de Alarma!?

Mi argumento es que las fotografías, más que la revista Alarma!, permiten un espacio de subversión y resistencia a diferentes tipos de violencia en México. Uno de estos tipos de violencia es precisamente los adjetivos de descalificación que la misma Alarma! utiliza en los títulos de estas fotografías. En esta yuxtaposición de lenguajes visuales, me interesa rescatar qué deseos están escondidos y qué deseos revelados, especialmente considerando que es el mismo reportero quien hace la nota y quien toma la foto. Sugiero que el texto existe para bajar el tono y justificar la hiper-sexualidad con la cual la subjetividad femenina de los Mujercitos es presentada en las fotografías. El texto equivale, al deseo homoerótico negado, escondido, prohibido, en el que aquellos que tienen los códigos para descifrar pueden desear a un Mujercito.

Escribes: “a través de las fotografías, los Mujercitos retratan solamente la subjetividad femenina”. ¿A qué te refieres exactamente?

Los Mujercitos en la mayoría de las fotografías de Alarma! por 23 años consecutivos ocupan intencionalmente el centro y control de la fotografía a través de su coqueteo directo con el fotógrafo, sonriendo a la cámara o directamente a través de sus poses. En este “juego” es que leo la subjetividad femenina. Es decir, como un acto performativo por parte de ellas para tomar el control sobre su imagen. Los Mujercitos sonríen, coquetean, dejan ver su ropa interior… En fin, controlan su forma de aparecer y verse como mujeres a través de poses y actos en las fotografías. Esto no es lo que un lector de Alarma! esperaría. Alarma! se caracterizaba por su contenido mórbido, crudo y realista de la violencia en México.

Una de las diferencias más interesantes a nivel periodístico se da entre lo que en México llaman “nota roja” y las revistas, por ejemplo, de true crime en Estados Unidos. ¿Podrías hablar un poco más de esto? ¿Siguen existiendo revistas o periódicos que separen ambos escenarios?

Sí, es cierto que muchas veces en Estados Unidos traducen nota roja como true crime. Esto es porque en Estados Unidos, Quebec, París, existía la tradición de reportajes de crímenes ficcionales, mientras que las revistas de true crime se distinguían por narrar crímenes “reales”, que retrataran la realidad. En México la tradición de nota roja, se nutre estéticamente de revistas extranjeras como la revista francesa Detectives, y de las fotonovelas. Sin embargo, la nota roja en México, siempre se caracterizó por la narración crónica de la violencia acompañada de fotografías crudas, reales, sangrientas. Esta tradición sigue hasta nuestros días en las que casi toda la prensa se ha convertido en nota roja. Mientras que en otros países las revistas de true crime han desaparecido.

¿Existían en México o Latinoamérica otras revistas o periódicos que recogieran con tanta puntualidad los movimientos de los Mujercitos, su deseo y a la vez su “crimen”?

Hasta donde sé, no. No conozco otras revistas que hablaran de los Mujercitos expresamente; sí muchas otras revistas tratan de travestidos. Por ejemplo, las revistas de detectives de los años cincuenta. “Mujercitos”, el término, es exclusivo a Alarma!.

CARLOS A. AGUILERA
Carlos A. Aguilera (La Habana, 1970). Narrador, poeta y ensayista. En 1995 ganó el Premio David de poesía, en La Habana, en 2007 la Beca ICORN de la Feria del libro de Frankfurt, y en 2015 la Cintas en Miami. Ha publicado en narrativa: Teoría del alma china (2006) y El imperio Oblómov (2014); en teatro: Discurso de la madre muerta (2012); en poesía: Retrato de A. Hooper y su esposa (1996) y Das Kapital (1997), ambos recogidos en Asia Menor (Bokeh, 2016); y el ensayo Lorenzo García Vega. Apuntes para la construcción de una no-poética (2015). Fue fundador del proyecto Diáspora(s) y entre 1997 y 2002 codirigió la revista homónima. Reside en Praga.
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