‘You Yangs landscape’, Fred Williams, 1963

Ian Hamilton nació en el este de Inglaterra en 1938, y falleció en 2001. La mayor parte de su obra está compuesta por ensayos y biografías. Escribió muy pocos poemas, y de forma lentísima. En 1988, por ejemplo, dijo: “He escrito cincuenta poemas en veinticinco años: no mucho que presumir para ser la mitad de una vida”. Como editor fue conocido por su dureza, lo difícil que era impresionarlo. Sus poemas, sin embargo, hablan de otro Hamilton, uno sensible a las alarmas del despertador y las paredes con hierbas. En 2009, Faber & Faber imprimió su poesía completa (Collected Poems).

Poema

¡Oh! Ahora escucha
cada suspiro es más pausado, más tranquilo
más cercano a la muerte.
Duerme
y escucha estas palabras
y suavemente, a pesar de la alarma
niégate a despertar.

Visitante

Me han dejado caminar contigo
hasta esta pared.
Nos persiguen las risas de amigos nuevos
aquellos que antes no soportábamos.
Te pertenecen sus caras, bronceados
infantiles, sus brazos remotos.

Tu cara todavía quema
pero tus manos me recuerdan.

Promesa

¡Dios!, por lo menos no te lleves esto:
cómo caen las hojas aromáticas
que ella reúne para jurarlas en su boca.
Jura que el amor
o lo que queda de él
se está durmiendo, imposible, indolente.

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