Para Antonio José Ponte

Y al final
nosotros dos
nos hemos acogido a este silencio.
Acoplamos en él.
Que bien lo achacaríamos
–si no fuera a extraviarnos demasiado–
al que habíamos visto
en algunos de nuestra familia.
Esa boca apretada como de un animal,
seca, dura, cómodamente.
Es manso ahora este silencio,
tiene la suave obstinación de quien repite:
la verdad, no encuentro nada que decir.
Sentados a la mesa
–en la casa de antes, en la sala de siempre–
el silencio recobra una distancia
guardada con poca dignidad,
con esta carcomida tirantez.
Perdidos nuestra gracia y nuestro aliento,
perdidas nuestras fuerzas,
le arrancamos un viaje, una aventura,
le apostamos rencores, dudas y dolor.
Sin acierto ni equívoco,
sin pronunciar palabra ni marcar el momento
—pues no hay momento, padre
—no hay final, hijo mío
le llamamos
política.

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ALESSANDRA MOLINA

Alessandra Molina (La Habana, 1968). Licenciada en Letras por la Universidad de La Habana en 1991. Ha publicado los cuadernos de poesía Anfiteatro entre los pinos (Extramuros, La Habana, 1997), Usuras del lenguaje (Editorial Siesta, Argentina, 1999), As de triunfo (Letras Cubanas, La Habana, 2003) y Otras maneras de lo sin hueso (Leykan, Austria, 2007). Sus textos han sido incluidos en importantes antologías como Cuerpo plural. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea (Editorial Pre-Texto, Madrid, 2010), Island of My Hunger. Cuban Poetry of Today (City Lights Books, San Francisco, 2007) y El decir y el vértigo. Panorama de la poesía hispanoamericana reciente (1965-1979) (Filo de caballos Editores, México, 2005). Reside desde 2001 en Estados Unidos, donde actualmente cursa un doctorado en el Departamento de Lenguas Romances de la Universidad de Missouri.