Me dicen que Baragaño se va a París. ¿Cuáles serían los motivos de este viaje? Pues que Baragaño se asfixia en nuestro medio literario. Yo, en cambio, le digo que no se vaya, que esto sería dejar el campo libre a los arribistas. Entre tanto profesor de literatura y tanto escritor a ratos perdidos, entre tanto espécimen cuya meta es la literatura al servicio de sus intereses personales, la figura de Baragaño –legítimamente un escritor, y por añadidura joven (para que no aduzcan lo que parece ser terrible falla de la vejez)– guarda el templo semejante al dragón que se pone a su entrada para imponer respeto al osado ratero. Si Baragaño se marchara, la juventud literaria se quedaría sin ese elemento explosivo, polémico, de que tan necesitados estamos. Le digo que no sea bobo, que no les haga el juego a los escritorcitos, que la batalla no es a dar en París, sino en La Habana. Hay tela por donde cortar… Y como vengo sosteniendo a diario que no se explica el momento revolucionario de nuestra literatura sin una revista verdaderamente revolucionaria, le digo a Baragaño que la haga –intransigente, demoledora, constructiva–. Entonces, otro gallo cantaría. Él tiene la palabra.

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Y a propósito de revistas, Retamar, siguiendo mi idea de directores rotativos en la Revista Cubana, propone que dicha rotación se haga extensiva a todos los órdenes de la vida nacional, y, naturalmente, a mi columna de El Escriba. Sin detenerme en esa ironía de poca monta, sería verdaderamente sensacional que hubiera docenas de Escribas en La Habana. Por otra parte, seguimos con las eternas susceptibilidades y con las disputas de campanario. Si propongo la rotación en la Revista Cubana, no lo hago ciertamente para “meterme” con Retamar. No entro en esos jueguitos tontos, y hace mucho tiempo que, como los nobles los suyos, tengo probados mis dieciséis cuarteles de escritor. Sino que con tales rotaciones la Revista Cubana sería más cubana que nunca y más dinámica. Por cierto que la idea ha tenido favorable acogida por parte de la gente del oficio y, si no fuéramos tan remisos, ya a estas horas se estaría integrando una lista de los posibles directores invitados.