Néstor Díaz de Villegas sobre la crónica de su regreso a la isla: “Cuba es una engañifa”

En la noche de este domingo 13 de octubre, el escritor cubano Néstor Díaz de Villegas presentó ante el público de Miami su más reciente libro, De dónde son los gusanos. Crónica de un regreso a Cuba después de 37 años, editado recientemente por el sello Vintage Español.

Gerardo Fernández Fe y Néstor Díaz de Villegas en la presentación de ‘De dónde son los gusanosʼ (Foto Ivette Leyva Martínez).

La cita tuvo lugar en la librería Books & Books (265 Aragon Ave., Coral Gables), que se encontraba abarrotada para la ocasión. Quienes asistieron fueron testigos de una amena y, a ratos, emotiva, conversación entre Díaz de Villegas y el narrador y ensayista cubano Gerardo Fernández Fe.

Para Fernández Fe, De dónde son los gusanos es un libro escrito con la mala leche de lo que está marcado por la traición. “Todos estamos marcados por la traición. Este libro está marcado también por algo percibido como traición al sistema cubano, a un Gobierno e incluso, para algunos, a la familia, y luego, con tu regreso, como traición al exilio”, comentó.

En su mayor parte, la conversación versó sobre el trayecto emocional de ese inusual regreso y las circunstancias de lo que implica revivir un país luego de casi cuatro décadas de ausencia. Se discutió acerca de esa extrañeza que la escritura de esta crónica precisamente documenta y trata de entender.

“Regresé a mi pasado, a un lugar donde estuve más o menos desde los quince a los diecisiete años estudiando en San Alejandro. Regresé a un lugar que no es mío, tuve que redescubrir ese lugar que me era completamente ajeno después de tantos años”, le confesó Díaz de Villegas a Fernández Fe, sobre su estancia en La Habana.

Luego, sobre el reencuentro con el paisaje de su infancia en un pueblo del centro de Cuba, agregó: “Ya ninguno de esos sitios tenía nada que ver conmigo. Habían quedado en el pasado más absoluto. Mi casa de la infancia era una casa muerta y no tenía nada que extraerle a ese lugar. El regreso al pasado fue frustrante porque no había nada a qué aferrarme”.

Díaz de Villegas también se refirió a que el legado del régimen cubano para las nuevas generaciones es sobre todo de ruinas. “El fidelismo carece de obra. La Revolución cubana sólo creó una idea atractiva.”

Comentando acerca de la destrucción física y arquitectónica de La Habana, comparó a Cuba con países como México, donde los españoles construyeron encima de las pirámides mayas y aztecas. En cambio, “nosotros sólo tenemos debajo la pirámide azteca del pasado. Los castristas no supieron crear… ni cuero”.

Ante las preguntas de Fernández Fe en torno a lo difícil que pudo ser tomar las distancias que este tipo de escritura exigía, Díaz de Villegas respondió: “Le inyecté yodo a Cuba para verla bien. Cuba es una engañifa, provoca experiencias engañosas”. Muchos exiliados “estamos corriendo, tratando de llegar a un lugar de liberación [de nuestro pasado en Cuba]. Les tengo una noticia: ese momento de liberación no existe”.

Según Fernández Fe, cuando conoció de la empresa en que se embarcaba NDDV, se alegró mientras pensaba que nada “bueno” iba a salir de ese viaje, nada políticamente correcto.

“Cuba era como un crack house, de lo que conocí tan bien, porque me gusta meterme en lugares terribles –concluyó Díaz de Villegas, para adelantarse a las críticas que este viaje pueda despertar en cierta zona del exilio cubano–. Hay algo de masoquismo en eso: sabes que lo que te espera no es fácil, pero igual te metes ahí.”

“Este un libro de crónicas, no de autoayuda –recalcó–. Mi decisión de regresar a Cuba fue personal, no le digo a la gente si debe ir o no.”

Diario de Cuba ha publicado un fragmento de Dé donde son los gusanos. NDDV es colaborador habitual de Rialta Magazine. Sus textos se pueden consultar aquí.

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