‘La tierra habla’: una exposición de Ana Mendieta explora su relación con Cuba

Ana Mendieta

La neoyorquina Galerie Lelong & Co., representante exclusiva de los derechos sobre la obra de la artista plástica cubana Ana Mendieta (1948-1985), exhibirá del 17 de octubre al 16 de noviembre la exposición La tierra habla, con la que se propone explorar la significación que tuvo en su trabajo el reencuentro de la artista con su tierra natal.

Exiliada a los doce años en el marco de la llamada Operación Peter Pan, a través de la cual miles de niños cubanos fueron enviados a Estados Unidos sin el acompañamiento de su familia, Mendieta regresó a Cuba en una serie de viajes que realizó a principios de los años ochenta, durante los cuales conseguiría una autorización oficial del Ministerio de Cultura cubano para ejercer el arte dentro del territorio de la isla. Según el catálogo de la exposición, disponible en el sitio web de Galerie Lelong & Co., “los trabajos de la artista en Cuba demuestran una práctica en continuo desarrollo, más inclinada hacia la escultura, además de una mayor comodidad en el trabajo a gran escala”.

El corpus de la exhibición lo componen justamente obras que la artista realizó durante sus estancias en Jaruco, Varadero y Guanabo, en especial aquellas pertenecientes a Esculturas rupestres (1981), una serie inspirada en la cultura religiosa de los aborígenes cubanos, compuesta por piezas dedicadas a diferentes deidades femeninas taínas. Según el catálogo, “estos trabajos se distinguen por la reciente transición de Mendieta no sólo a un formato mediano de cámara, que permitía que las fotografías fueran impresas a una escala mayor, sino también al uso de la película en blanco y negro, que ofrece mayor contraste y tridimensionalidad”. Además, la exposición incluye el videoarte Ochún (1981), rodado en las costas de Miami, en el que la artista expresa su fascinación por los cultos religiosos afrocubanos.

A propósito de La tierra habla, la periodista Clara Hernanz publica en la revista cultural británica Dazed una nutrida reseña en la que comenta: “la obra [exhibida] refleja su búsqueda de sentido y sus cuestionamientos sobre cultura e identidad […]. Habiendo experimentado la orfandad y la alienación en los Estados Unidos, Mendieta persiguió un sentido de pertenencia al experimentar con la suave piedra caliza de su patria y sus ondulados paisajes.”

Junto con la muestra, Galerie Lelong & Co. lanzará un catálogo que registrará las piezas exhibidas, no recogidas antes en publicación alguna, e incluirá una serie de nuevos acercamientos críticos a la obra de Mendieta, a cargo de los especialistas Lucy Lippard, Anna Lovatt, Gerardo Mosquera y Raquel Cecilia Mendieta, sobrina de la artista y administradora de los derechos sobre su obra.

Descendiente de una prominente familia cubana entre cuyos miembros hubo un presidente de la República, Ana Mendieta fue fotógrafa, escultora, realizadora de performances y filmes. Es considerada hoy una de las artistas plásticas más singulares de las últimas décadas. Especialmente sensible a las temáticas femeninas, aunque crítica con el feminismo institucionalizado, y cercana a una concepción mística de la tierra y la naturaleza, Mendieta murió en septiembre de 1985 tras caer de la ventana del apartamento neoyorquino que compartía con su pareja, el también artista Carl Andre, luego de una violenta discusión con este. Tras un controvertido proceso judicial en el que no faltaron denuncias de irregularidad, Andre fue absuelto del cargo de asesinato.

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