La oscura Habana de Teatro del Silencio y Rubén Sicilia

El actor Miguel Fonseca en 'Huellas de Caín', puesta en escena de Teatro del Silencio

El pasado septiembre se estrenó, en el Centro Cultural Bertolt Brecht (Sala Tito Junco), la versión libre dramática de Rubén Sicilia sobre el texto original Dos perdidos en una noche sucia, del escritor, dramaturgo, periodista y actor brasileño Plínio Marcos.

Situada en las coordenadas del teatro de la crueldad del francés Antonin Artaud, esta nueva versión que lleva por título Dos perdidos en una sucia ciudad acentúa, aunque con un giro hacia lo contemporáneo, la estela dramatúrgica seguida por Sicilia, quien en otras ocasiones ha actualizado mitos históricos como el de Juana de Arco y Charlotte Corday.

Toño y Paco, dos hombres ligados por una relación de dependencia económica y sadomasoquista –al decir del asesor escénico Leonardo Estrada en el programa de mano–, habitan en uno de los tantos edificios en ruinas de la otrora elegante Habana. El paisaje sugerido por Estrada, como escenario fáctico y mental de la pieza, recuerda, en la arquitectura, al de Carlos Garaicoa, en la fotografía al de Enrique Rottenberg, y en la novelística a cierta zona preterida de Alberto Garrandés junto a, por supuesto, el pulso del rey del realismo sucio en Cuba, Pedro Juan Gutiérrez.

Se estima que esta versión del clásico latinoamericano ha ofrecido posibilidades de lucimiento al dueto actoral, integrado por Miguel Fonseca Alcolea (Toño) y José Ignacio León (Paco). La obra de Rubén, quien también se ocupó del diseño de las luces, aborda –según la síntesis ofrecida por el boletín promocional online La Papeleta– “las relaciones disfuncionales entre dos marginales y su esfuerzo por sobrevivir y salir a flote”. El dueto que componen recuerda el de Dos viejos pánicos, de Virgilio Piñera, o el de Esperando a Godot, de Samuel Beckett.

Ese sitio web, que difunde periódicamente la programación cultural de la Isla, subraya que la obra de Plinio “ha sufrido [en manos de Teatro del Silencio] una notable mutación hacia la comedia negra, un género muy contemporáneo”. Otro de los atractivos que se ha ensalzado de la obra es “una banda sonora original”, a cargo de Luis Pastor Pino y del propio Sicilia.

Entre las obras que Teatro del Silencio ha actuado, dirigido por Rubén Sicilia, están: el unipersonal Huellas de Caín y El maestro y la ninfa, que justamente tomaron parte a fines de septiembre del X Festival Internacional de Teatro Clásico Adaptado, celebrado en Santa Clara del Mar, Argentina. Del 25 al 29 aconteció el encuentro, donde hubo asimismo conferencias y discusiones teóricas, y otros grupos como Teatro El Cruce, que interpretó La caverna de los cuentos. En el evento, bajo la dirección de Jorge Ramírez, se vio igualmente a Lucía Beatriz Medina actuando su Clitemnestra.

Teatro del Silencio acaba de poner pie en Cuba tras esa gira de par de semanas y varias funciones por la capital y localidades argentinas, como Mar Chiquita, Luján y Mar del Plata, entre otras. En el X Festival Internacional de Teatro Clásico Adaptado obtuvieron el Premio de Actuación y el de Dirección por Huellas de Caín. Actuaron también en el II Festival Internacional de Mercedes, en el Partido de Buenos Aires, donde fueron premiados en las mismas categorías. Los integrantes de Teatro del Silencio y su director compartieron asimismo sus saberes en una demostración de trabajo y training actoral.

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