Grupo creativo de mujeres gestiona festival cultural comunitario ‘A Puerto Padre me voy’

Venta de garage de La Manada en Holguín

Puerto Padre tiene cosas
que no las tiene La Habana,
ni Matanzas, ni sus hermanas,
Villa Clara y Camagüey […]
A Puerto Padre me voy,
me voy en tren,
voy en camión,
cojo un avión,
me voy a pie.
¡Ay, mira, que ya llegué!

Emiliano Salvador

A Puerto Padre me voy es un proyecto que nace de mí, y es producido por La Manada. […] somos un grupo creativo de autogestión, integrado por mujeres jóvenes que transitan por disímiles zonas del arte. […] Hay varios proyectos dentro […]. En general, no hay [ningún] líder, sólo colaboramos unas con otras para poder producir nuestras obras. […] Tenemos alianzas con hombres, lo de ser mujeres todas ha sido resultado de la vida… No estamos creando una secta feminazi. Es todo sororidad…

Nathaly Polo

Entre el 13 y el 16 de agosto de este verano se realizará en Puerto Padre, Las Tunas, la primera edición de un festival cultural comunitario de intenso y extenso impacto sociocultural, protagonizado y autogestionado por el grupo creativo La Manada, que imbrica a 17 jóvenes muchachas de Matanzas, La Habana, México y otras tantas latitudes.[1] Con el sello sonero del puertopadrense Emiliano Salvador y –como la canción que lo denomina– con la versatilidad de buscar salidas que aquí son más bien entradas a su propia Roma, este megaproyecto ha sido soñado y organizado por La Manada, apoyadas por la AHS y el ISA (a los que pertenecen muchas de ellas), en alianza con las autoridades y en busca de un proteico intercambio con los talentos del patio.

A Puerto Padre me voy cuenta con el ingenio de Daniela Dei Blanco, quien ha diseñado desde el cartel y el logo hasta la promoción para el crowdfunding que estas muchachas han echado a andar, entre Holguín y La Habana, con ventas de garaje y conciertos del trovador holguinero Manuel Leandro Sánchez en el Café Trovando y del grupo Souvenir en Calzada n. 854, en El Vedado. Contarán además con la presencia de 25 invitados, creadores jóvenes de distintas provincias del país, que serán cobijados por la generosidad de Adrián Parra y Orietta Domínguez, quienes han sido dos de las “piedras angulares” del venidero festival, según el testimonio de Nathaly Polo, una de las impulsoras del proyecto.

Las integrantes de La Manada llevan tiempo inmersas en proyectos artísticos que las hacían confluir, en la creación o en la producción, ya desde el teatro o la literatura, la danza, la música, el cine o las artes visuales. En 2018 se habían tenido noticias, en la segunda semana de Performer Jam Sesion, sobre Nadianys Boudet (junto a Ricardo Sarmiento) en Diez maneras de llamar a un perro muerto, y sobre Laura Rodríguez, Frida Lobaina, María Gabriela Sánchez, María Carla Rodríguez y Celia B. Pérez cuando, con el trovador Oscar Sánchez y desde distintos artes, hicieron de la experiencia teatral de La isla en peso el “ejercicio democrático de la construcción de una nación”.

Así también en el ámbito dramático, se supo de la performance Todo está en calma o No podemos caminar con hambre bajo el sol, donde además de la Boudet actuaron Nathaly Polo y Gabriela Perera, como “cuerpos añorados, cuerpos disidentes”, en el X Festival de las Artes, según reportó Lázaro Benítez para el boletín del evento, ocurrido en el pasado mayo en el ISA. La visibilidad de la música hecha por Souvenir (con Celia, Sahivel Fuentes, Lilliam Chacón…), en ese proyecto-peña-plataforma que es Garaje con C, tan locuaz para el estreno de los noveles en el corazón del Vedado habanero, nos había ido alertando también de los andares de La Manada…

Pero con A Puerto Padre me voy el grupo adquiere una dimensión distinta; estas jóvenes han saltado sobre sus propias metas para lanzarse a lo grande –no huelga decirlo–, al unirse con “mayor compromiso” –como explica Nathaly Polo, en testimonio exclusivo para Rialta– bajo el ala de este nombre que las conmina a acciones colectivas de incidencia cívica y estética como la que protagonizarán en este agosto, especialmente interesadas en dialogar, incentivar y promover los proyectos socioculturales de ese municipio tunero, tanto en deporte o literatura como en música y otros ámbitos.

La Manada, grupo creativo de mujeres

Las experiencias de A Puerto Padre me voy abarcarán talleres para/con la comunidad, en torno a redes sociales, confección y manejo de títeres, teatro para niños, paisaje y pintura mural, reciclaje e incluso el wushú, esa tradición de las artes marciales chinas que en Puerto Padre tiene una reconocida escuela, dirigida por Carlos Rodríguez. Asimismo, se proyectarán audiovisuales de realizadores de Las Tunas y Holguín y de La Manada, como los cortometrajes de ficción Niñas en la playa (Susel Legón) e Ícaro (Gabriela Perera, con la producción de Apnea Films), el cortometraje autoficcional de María Gabriela Sánchez: Ciudad abierta y el corto Número 1 idea, de Gerardo Perdomo, con el añadido de que tras cada exhibición se podrán establecer cinedebates con la participación de los autores.

Habrá representaciones teatrales como La isla en peso y Los perros que merecemos. Y lloverán tertulias, exposiciones, murales itinerantes, conciertos (junto a Souvenir, Manuel Leandro y Freddy Lafita, los músicos puertopadrenses Adrián Parra… y los pertenecientes a la insigne banda de conciertos del lugar). La promoción de salud animal y la educación ambiental son de los platos fuertes de mayor alcance, pues se emprenderá una desparasitación masiva de mascotas y el saneamiento del malecón, que realizarán los participantes en el festival, codo a codo con los habitantes costeros de la zona. Tales residuos reciclados serán la materia prima de la maqueta “Una ciudad futurista”, para seguir soñando Puerto Padre, ese lugar que no en vano se distingue por una estatua del Quijote que vela por ella, desde el paseo que nos lleva al mar.

 


Notas:

[1] Unidas desde hace más de cinco años como colectivo de creación y producción que gira en torno a disímiles formas del arte y proyectos, y bautizadas así desde hace poco, La Manada, amén de la legión que las apoya, se halla integrada por Laura Rodríguez, María Carla Rodríguez, Fernanda Montalvo, Frida Lobaina, Gabriela Perera, Lilliam Chacón, Maiteé Navarro, Lupe Blázquez, Nadianys Boudet, Marla González, Daniela Blanco, Rocío Morejón, Sahivel Fuentes, Lisandra Castro, María Gabriela Sánchez, Zaydy Vera y Nathaly Polo Celorrio, la puertopadrense que soñó el festival y a cuya entrega colaborativa extiendo mayúsculo agradecimiento. Conste también aquí la amabilidad de María Victoria Guerra Ballester, que me dio las primeras noticias sobre La Manada y nos interconectó vía WhatsApp.­­­­­­

JMR
Jamila Medina Ríos en poesía: Huecos de araña (Premio David, 2008), Primaveras cortadas (México D.F., 2011), Del corazón de la col y otras mentiras (La Habana, 2013), Anémona (Santa Clara, 2013; Madrid, 2016) y las antologías Traffic Jam (San Juan, 2015), Para empinar un papalote (San José, 2015) y JamSession (Querétaro, 2017). Jamila Medina en narrativa: Ratas en la alta noche (México D.F., 2011) y Escritos en servilletas de papel (Holguín, 2011). Jamila M. Ríos (Holguín, 1981) en ensayo: Diseminaciones de Calvert Casey (Premio Alejo Carpentier 2012), cuyos títulos ha reditado, compilado y prologado para Cuba y Argentina. J. Medina Ríos como editora y JMR para Rialta Magazine. Máster en Lingüística Aplicada con un estudio sobre la retórica revolucionaria en la obra de Nara Mansur; proyecta su doctorado sobre el ideario mambí en las artes y las letras cubanas. Nadadora, filóloga, ciclista, cometa viajera; aunque se preferiría paracaidista o espeleóloga. Integra el staff del proyecto Rialta.
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