La revista escandalar se publicó trimestralmente en Nueva York desde 1978 hasta 1984. Su director, el poeta cubano Octavio Armand (1946), logró establecer una impresionante red de colaboradores provenientes mayoritariamente de América Latina, Estados Unidos y España. Para Jorge Ferrer, este proyecto editorial acaso sea “la aventura más deslumbrante de entre las que ensayaron los editores cubanos dedicados a la publicación de revistas” en el exilio. Para Carlos Espinosa, fue “la que logró alcanzar un mayor prestigio”. Cada número contaba con poesía, narrativa, entrevistas, crítica de arte, ensayo creativo o filosófico, reseñas y traducciones. Otras veces, textos sobre música, arquitectura o teatro.

Siempre bajo el diseño exterior de Josef Albers, sus páginas interiores alojaron las ilustraciones de José Luis Cuevas, Enrique Gay Garda, Jorge Camacho, Paula Ocampo, Vicente Rojo, entre otros. Se recibieron colaboraciones de escritoras de diversas tradiciones y distintos géneros, como, por ejemplo, Lydia Cabrera, Hélène Cixous, Blanca Varela, Julia Kristeva, Olga Orozco, Ida Vitale, Alicia Dujovne, Dore Ashton, Elvira Orphée, Louise Glück, Esther Seligson, Griselda Gámbaro, Ulalume González, María Fernanda Palacios, entre otras. Escritores como Severo Sarduy, Manuel Puig, George Steiner o Bernard Malamud, publicaron en la revista adelantos de sus obras. Algún texto de Barthes o Said apareció por primera vez en español en escandalar. También se tradujo a Derrida, Bloom, Michaux, Cioran, Simic, Tomlinson, Eco, Char, Roethke. Sarduy traduce a Sollers. El propio Armand traduce y presenta a Mark Strand, poeta y amigo que a su vez sirve de puente hacia la poesía anglosajona contemporánea, presente en cada número de la revista.

Un escritor como Osvaldo Lamborghini, poco conocido fuera de su país en ese entonces, colaboró un par de veces y sostuvo, además, una correspondencia intensamente personal con el director de la revista. Escritores de filiación comunista también encontraron un lugar en las páginas de este proyecto dirigido por un cubano del exilio, gracias a sus propuestas literarias más que partidarias. Como otra muestra de la amplitud y autonomía crítica de la revista, en el número 4 de 1978, Octavio Armand selecciona y presenta piezas de un autor irreconocible, antes y ahora: Juan Rodríguez. Marginado de la propia realidad, Rodríguez es esquizofrénico. Sin embargo, ¿o quizás precisamente por una mutua identificación estética psicológica?, Armand le cede un considerable número de páginas en dos ocasiones y lo sitúa en la secuencia de la revista sin diferenciarlo particularmente de los otros colaboradores. En el número mencionado, los dementes poemas de Rodríguez anteceden un texto que estaba por aparecer en la editorial Fundamentos, en el cual, justamente, Julia Kristeva se interroga por la función del “sentido” a partir de la obra de Raymond Roussel.

En las páginas de la ya mítica revista, el lector encontrará textos como, por ejemplo, la conversación de García Vega con Lydia Cabrera sobre Teresa de la Parra; textos del propio García Vega sobre sus lecturas y experiencias del exilio; así como también los monográficos Cuba otra (1982) y la mujer / la escritura (1983); la polémica con Ángel Rama en torno a la ausencia de escritores cubanos en el mapa del exilio latinoamericano trazado por el crítico uruguayo, donde sólo se reconoce a José Martí como único representante de la diáspora cubana; o también una “Topografía fantástica del mundo gay” a partir de la obra de Copi y varios acercamientos a la obra de Lezama, por mencionar al azar algunas páginas llamativas.

La nómina de autores cubanos –tan amplia como la de mexicanos, peruanos, argentinos, venezolanos, norteamericanos o chilenos– incluye al mencionado García Vega, Lydia Cabrera, Severo Sarduy, Heberto Padilla, Guillermo Cabrera Infante, Julián Orbón, Natalio Galán, Reynaldo Arenas, entre otros.

Johan Gotera

ARCHIVOS | Revista ‘escandalar’ (1978-1984)

1978

1979

1980

1981

1982-1984


* Expediente coordinado por Carlos A. Aguilera y Carlos Aníbal Alonso. Para la preparación de los archivos de la revista, se tomó como base la edición fascimilar publicada por inCUBAdora Ediciones en 2018.

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