Detalle de ‘Red Guardʼ, Jay Kinney, 1977

Quizá uno de los libros realmente inusuales que se han publicado en los últimos años sea la Enciclopedia erótica del cómic (Cátedra, 2012); libro de Luis Gasca, quien se dice posee uno de los archivos más extensos del género en España, y Román Gubern, el reconocido autor de Patologías de la imagen, entre otros.

Y digo inusual, porque salvo dos intentos anteriores de los mismos autores (Diccionario de onomatopeyas del cómic y El discurso del cómic, ambos también en Cátedra) no existía, en español, un libro que uniese de manera tan particular dos universos que desde siempre han andado juntos: el de las historias gráficas y el del erotismo. O lo que es mejor, el de la historieta (en España le llaman “tebeo”) y la parafilia.

Enciclopedia erótica del cómic es un recorrido por una serie de conceptos: belonefilia, fratrilagnia, cinepimastia, titolagnia… que la mayoría de los mortales ignoraríamos de no existir este libro, y no exactamente porque no los practiquemos (bueno, no todos, aunque algunos sí y repetidas veces…), sino porque siempre resulta difícil clasificar eso que, perversión o no, abre a cada uno a su propio centro de placer, al diálogo más intenso y menos consciente que el ser humano establece consigo mismo.

Para esto, Gasca y Gubern, no sólo han ilustrado profusamente los más de doscientos conceptos que recoge el libro, sino que al final de este lo han reordenado en una suerte de sociología-pop: Violencia, Anatomía, Ropa, Ornamentación y calzado, Sentido del olfato, etc. Recordándonos, por ejemplo, que el mundo de la “depilación” pertenece al de los Ritos, ya que “toda unión sexual constituye, en rigor, un acto ritual”, y el del “picacismo” (sí, así como suena) al de Sustancias y fluidos.

Ahora, ¿hay ilustraciones o cómics para ilustrar una a una todas las entradas de este libro?

Para asombro mío (reconozco que salvo a Crumb y a un par más era un ignorante en la materia) no sólo hay, sino que Gubern reconoce en una entrevista que tuvieron que dejar fuera más de la mitad del material preseleccionado, ya que el libro en vez de tener cuatrocientos cincuenta páginas se le hubiera convertido en un “coso” inmenso e ingobernable.

Por aquí pasan series más o menos conocidas como Los Borgia, Eva medusa o Little Annie Fanny, y dibujantes como Peellaert, Gigi, Crepax o Pichard, todos (¿podríamos decir por su clasicidad?) muy del gusto de Luis Gasca, quien recordamos fue el que lanzó la primera revista de historietas en España: Cuto, en 1967, cuando la dictadura aún no hacía aguas, y fue responsable desde las editoriales Buru Lan y Pala de dar a conocer en el mundo hispano todo lo relativo al cómic que procedía de Estados Unidos; país este que junto a Francia es un imperio en cuanto a relatos gráficos se refiere.

Relatos gráficos que lo más seguro es que hubieran hecho las delicias de Freud (me lo imagino en su sofá, revistilla en mano y colmillo a trasluz, divirtiéndose) en lo que le daba vueltas a su teoría del “perverso polimorfo”, esa donde el niño no está aún encartonado dentro de una pulsión dominante y las transgresiones, cualquiera de ellas, son siempre un no-exceso, un espacio a experimentar.

¿Es de alguna manera Enciclopedia erótica del cómic, dentro del mundo editorial hispano, un libro transgresor y al límite?

CARLOS A. AGUILERA
Carlos A. Aguilera (La Habana, 1970). Escritor. En 1995 ganó el Premio David de poesía, en La Habana, en 2007 la Beca ICORN de la Feria del libro de Frankfurt, y en 2015 la Cintas en Miami. Sus últimos libros publicados son: Archivo y terror. Operaciones entre literatura, política, teatro y arte (ensayo, 2019), Luis Cruz Azaceta. No exit (monografía, 2016), Matadero seis (nouvelle, 2016) y Lorenzo García Vega. Apuntes para la construcción de una no-poética (ensayo, 2015). Codirigió la revista Diáspora(s) entre 1997 y 2002. Coordina en Rialta la colección FluXus. Reside en Praga.
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