Dos exposiciones de Leandro Feal: París bien vale una misa

Leandro Feal

Este noviembre estará expuesta entre Zúrich y París, por partida doble, la obra de Leandro Feal, un joven artista cubano que vive y trabaja entre La Habana y Barcelona, y cuyo imaginario viene recorriendo el mainstream europeo hace unos años –un ámbito que, por cierto, lo ha marcado a su vez–. La visualidad en su obra incluye la paisajística, sobre todo urbana; el retrato “furtivo” –como le ha gustado decir en Cuba a Clandestina–, que él acomete con ojo de paparazzi, empastando lo público y lo privado; y el asomarse a detalles, interiores, ambientes donde flota una sustancia entre mítica y realista, entre descarnada y estilizada, que va de lo seco a lo atrayente, y de colores que golpean al estudiado ensayo del blanco y negro. Imágenes capturadas con rara y sobria belleza, de soledades y atrevimientos, que se han ido desplazando, con los cuerpos que persiguen, de la plaza al bar, de la calle al hotel. Como a Cibrián Gallery le interesa subrayar y Michel Mendoza lo ha sabido decir mejor, Feal es un fotógrafo que ha retratado las oleadas del poscomunismo en Cuba, en cuerpos de los que emana política en su supuesta apuesta apolítica, detenidos en esa mueca de “al carajo el qué dirán”, del “igual sí” al “Why not…?”

Feal es parte de la exposición colectiva ABUC-Eleven Cuban Artist, que abrió el 1ro de noviembre de 2019 y cerrará el 11 de enero de 2020 en Mai 36 Galerie, en Suiza. En esta galería de más de 30 años de fundada, concurrirá la obra de once artistas contemporáneos de la Isla, especialmente de La Habana. Según la nota de presentación de la expo, en la página oficial Mai 36, la propuesta ha sido (re)presentar las prácticas de cuatro generaciones de cubanos. Su fundador y director Victor Gisler, quien ha venido visitando por casi una década los estudios de muchos de los artistas de la capital, brinda aquí al público una muestra donde –al decir de su web– se respira lo mítico, lo sensual, lo dinámico lo misterioso, lo extraño y lo incomprensible… Y, si bien gravita la precariedad sobre las realidades de estas prácticas, esperan que hallemos aquí mucho más: lo psicológico, lo espiritual, lo político… El resto de los artistas de ABUC…, donde sólo brilla una mujer, Laura Carralero, son: Alejandro Campins, Carlos Garaicoa, Orestes Hernández, Reynier Leyva Novo, Irving Vera, José Yaque, Raúl Cordero, Flavio Garciandía y Michel Pérez (Pollo) –los tres últimos, entre la nómina permanente de Mai 36.

Una de las razones primordiales que ha llevado a Leandro Feal además por la tierra de Víctor Hugo y los hermanos Lumière es su Solo Show en el stand SC14 de la sección Curiosa de la Paris Photo, que se está celebrando en el Grand Palais, del 7 al 10 de noviembre. Como artista del catálogo de Cibrián Gallery, podemos ver en Internet algunas de las fotografías de Leandro. Así, por ejemplo, de la serie Ya la vida cambió que, entre representaciones que evaden el cliché, sabe hacer siempre los guiños apropiados a referentes cotidianos o socio-históricos del panorama del patio, para desacomodar toda lectura sosa o legendaria sobre “la Cuba de Fidel”.

La Cibriánʼs, ubicada en la Calle Hernani de Donostia, España, es una plataforma interesada en difundir, tanto en los escenarios locales como internacionales, el trabajo de artistas por lo general jóvenes, aunque con un trecho recorrido ya en su quehacer. La galería que ha llevado la obra de Leandro a la feria parisina es dirigida por Gregorio Cibrián. Sus labores se caracterizan por intercambios con críticos, curadores y artistas de prolongado trayecto. Otros de los que se incluyen en su nómina son Gustavo Pérez Monzón y Félicie DʼEstienne DʼOrves.

A pesar de New York, París sigue valiendo una misa, y esta feria es la mayor de su tipo en el mundo, como evento internacional dedicado a la fotografía. Amada por coleccionistas y entusiastas, reúne unos doscientos expositores este año. Es allí donde Leandro Feal no sólo ha podido exhibir su trabajo como artista del lente, sino ofrecer charlas como representante latinoamericano en el panel “Trasatlántico” (celebrado el día 7 de noviembre, en Rotonde de la Reine) o la del Auditorium (que aconteció el 8). Por si fuera poco, exhibieron en pantalla un videoarte suyo que bebe del cine mudo, El maravilloso viaje de Stanley y Dorothy 1919-2019, en el cine Mk2 del Grand Palais. Quien es un asiduo de la fotografía analógica, se ha apropiado en la era digital nada menos que de un álbum de antiguas fotos, en pos de explorar y comprender los tiempos pasados de su arte, que estaría en las raíces de los movimientos incesantes e intrigantes de las redes sociales en que hoy nos hallamos inmersos.

Leandro Feal Bonachea (La Habana, 1986) estudió en San Alejandro y se graduó también en 2008 del ISA. Ya en 2007 había transitado por la Cátedra de Arte de Conducta de Tania Bruguera. Al margen de las exposiciones colectivas en que ha participado, pueden subrayarse, entre las personales, siempre con títulos sagazmente escogidos otras como: El intrusismo del inspector; Yo no hablo con fotógrafos; Nadie lo sabe todo; Blow Up, Blow Up; Lugar común, lugar extraño; Vivir la fotografía sin vivir de ella o Donde nadie es exclusivo. También sus series nos revelan su talento para nombrar con elegancia y perspicacia: ¿Y allá qué hora es?, Casi azul, Extraños en la noche, Tratando de vivir con swing.

Las últimas cigüeñas que llegan de là-bas dicen que Leandro Feal organiza, con Alejandro González Méndez en la Brownstone Foundation, una expo futura, por la que lo espera, en noviembre de 2020, otra vez la capital francesa. Desde una fotografía que quién sabe quién le pudo hacer, para dar cuentas en Deskgram de su insinuada sonrisa de alegría, el artista parece decirle a París lo que le diríamos todos –como si se tratara de una pelea en la primaria–: À nous deux, maintenant!  O sea: ¡Ya nos veremos las caras!, ¡Yo te cojo en la curvita!

JMR
Jamila Medina Ríos en poesía: Huecos de araña (Premio David, 2008), Primaveras cortadas (México D. F., 2011), Del corazón de la col y otras mentiras (La Habana, 2013), Anémona (Santa Clara, 2013; Madrid, 2016), País de la Siguaraya (Premio Nicolás Guillén, 2017), y las antologías Traffic Jam (San Juan, 2015), Para empinar un papalote (San José, 2015) y JamSession (Querétaro, 2017). Jamila Medina en narrativa: Ratas en la alta noche (México D.F., 2011) y Escritos en servilletas de papel (Holguín, 2011). Jamila M. Ríos (Holguín, 1981) en ensayo: Diseminaciones de Calvert Casey (Premio Alejo Carpentier, 2012), cuyos títulos ha reditado, compilado y prologado para Cuba y Argentina. J. Medina Ríos como editora y JMR para Rialta Magazine. Máster en Lingüística Aplicada con un estudio sobre la retórica revolucionaria en la obra de Nara Mansur; proyecta su doctorado sobre el ideario mambí en las artes y las letras cubanas. Nadadora, filóloga, ciclista, cometa viajera; aunque se preferiría paracaidista o espeleóloga. Integra el staff del proyecto Rialta.
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