‘Brouwer. El origen de la sombra’ ilumina la gran pantalla

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Leo Brouwer

Brouwer. El origen de la sombra, de las directoras Katherine T. Gavilán y Lisandra López Fabé, ilumina la sala 1 del multicine Infanta. El Gran Premio de la última Muestra Joven del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos ya se espera en el venidero 41 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.

El documental, muestra de ideas sobre cómo explorar otras posibilidades estéticas dentro del cine, además de ser reconocido con el premio a Mejor Documental ex aequo, le valió a una de las directoras y guionista, Lisandra L. Fabé (cuyo trabajo conocemos de El proyecto, de Alejandro Alonso) el premio a Mejor Guion dentro del concurso.

A propósito de la realización de Brouwer. El origen de la sombra, comentó Lisandra L. Fabé:

Este es mi tercer largo como guionista de documental. Katherine T. Gavilán me invitó a codirigir la película y acepté, me pareció fascinante. Al inicio, cuando entrevistamos a Leo, fue encantador: la casa, él… La película no iba a ser esto. Leo iba a escribir una ópera durante el proceso. Es una idea que tiene hace años. Y minutos antes de rodar, todo cambió. Fue una película de muchos acuerdos.

A propósito de Brouwer… fueron reconocidos del equipo Velia Díaz de Villalvilla, con el premio a la Mejor Banda Sonora; Alejandro Alonso, con el de Mejor Fotografía; y con una Mención en la categoría Montaje, Enmanuel Peña. Galardones que convirtieron al documental en la obra más premiada del concurso.

El largo es una exposición de las novedades visuales del cine independiente que viene bullendo en la isla. Ejemplo de búsquedas fotográficas exquisitas que muestran líneas impresionistas, expresionistas y barrocas. Además, montaje, guion y dirección denotan la calidad de los jóvenes equipos de creación cinematográfica autoral en Cuba.

Los espectadores tuvieron la oportunidad de ver en la gran pantalla, durante 68 minutos, las líneas temáticas que interesan a este nuevo cine, y ya lo espigan dentro de otras formas contemporáneas.

Este cine es el más interesante de Cuba en estos momentos, para el guionista Juan Carlos Calahorra, quien presentó el documental como parte de la selección de audiovisuales prominentes en la última Muestra Joven.

“La presentación, en este espacio alternativo, descentralizaba los espacios donde se han venido presentando (el cine Chaplin, por ejemplo) los audiovisuales de la muestra”: comentó Calahorra en sus palabras previas a la proyección.

“El documental fue un regalo, un hermoso regalo de Leo Brouwer”, en palabras de Lisandra L. Fabé. Realmente, los espectadores pudieron notar que existía en la película un dar significativo por parte del Maestro.

En el inicio se percibe la resistencia del protagonista, pero la historia se va abriendo a través de sus reflexiones y de la proyección de su cotidianeidad, para dejar ver enseguida sus temores, su verdad, con la ayuda de un público-espectador que poco a poco se vuelve otro instrumento más de la orquesta que se escucha. Todo el documental es una oportunidad de acercarse a la humanidad, al pensamiento y la forma de entender/hacer arte de un compositor reconocido internacionalmente por su obra monumental.

Es notable que en el equipo de producción hubo una complicidad que posibilitó compactar las ideas del proceso, pues la fotografía se imbrica con la banda sonora y juntas crean una bellísima y balanceada cohesión. A ello se suma el hecho nada desdeñable de que el propio Leo Brouwer, en su postura de director, coordinara desde sus palabras y ademanes las imágenes.

La proyección de Brouwer… por estos días en la capital es un acierto. Los diversos públicos necesitan saber cómo va el cine independiente cubano, qué se está innovando dentro del panorama en cuánto a montaje, fotografía, banda sonora…

Estas muestras acercan audiovisuales que no se exponen fuera de festivales o eventos relacionados con el cine; de ahí su valía para la juventud, estudiantes de la Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual y el público en general.

Es necesario que el cine de la isla estudie más a personalidades de la cultura, quizá menos mediáticas, y acerque a la sociedad sus visiones, recuerdos, formas de enfrentar la vida y el arte.

¡Que se llenen las salas de estos cines autorales! El arte que se busca y se hace, el arte que se aguarda, el arte que veríamos con gusto sentados en el piso, de pie, después de dos horas de cola. El cine como espejo. El cine como memoria. El cine como un sempiterno movimiento de nostalgias y aspiraciones. El cine, sencillamente, como verdad que ilumina.

Este es un cine de ideas, y ya Deleuze lo decía: una sola idea es una fiesta. Esperemos pues, la fiesta: las manos expresionistas de Leo Brouwer orquestando el agua de fondo, el agua del mar cubano, en el ya cercano Festival de Cine de La Habana.

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